CINQUE TERRE


La tercera etapa del viaje de 19 días a la Costa Azul y a la  Costa de Liguria tiene su campamento base en Sarzana, en la provincia de La Spezie, también en la Costa de Liguria. Visitar los impresionantes pueblos de Cinque Terre y sus vistas llegando desde el mar, ir en barco por Portovenere, las minas de mármol de Carrara o comer unas pizzas en una emblemática pizzería-museo de coches y motos antiguas, son algunas de las cosas que no puedes perderte.

Día 9: Rapallo - Sarzana: Fosdinovo, Carrara
El viaje de hoy es muy corto, así que sin prisas, después de desayunar nos dirigimos hacia nuestro nuevo campamento base en Sarzana, muy cerca de Cinque Terre, nuestro principal destino a la hora de elegir estas vacaciones.
A mediodía llegamos al Camping Iron Gate Marina 3B. Después de instalarnos y comer, vamos a las piscinas del camping para descansar y darnos un chapuzón (más información del camping). A media tarde, siguiendo las sugerencias del socorrista de la piscina, nos dirigimos a visitar las minas de mármol de Carrara. El paisaje es diferente y llama mucho la atención, hay mármol por todas partes. Pero nos tuvimos que conformar con verlo por fuera, pues la visita a las minas ya había cerrado.



De vuelta al camping, nos encontramos con una pizzería que nos causó mucha curiosidad, por lo que decidimos parar a cenar. Se llama Pizzeria Focacceria Il Selvatico y se encuentra en Fosdinovo. Además de un restaurante, tiene un museo de motos y coches antiguos muy interesante. Os recomendamos probar su tiramisú ¡para chuparse los dedos!






Día 10: Sarzana: Cinque Terre (Monterosso, Vernazza, Coniglia, Manarola y Riomaggiore)
Por fin ha llegado el día de conocer 5 Terre y como hoy queremos visitar mucho, nos levantamos más pronto que de costumbre. Hay muchas maneras de ir: en barco, en tren o  en coche. Éste último no os lo recomendamos, pues al tratarse de lugares muy turísticos y con un mal acceso por carretera, los atascos y la falta de aparcamiento son una realidad. Tras leer y mirar bastante por internet, nos decidimos por combinar el barco y el tren. Todo un acierto, os lo contamos.

Nos dirigimos en nuestro coche a La Spezie donde cogimos un barco que nos llevó hasta Monterosso al Mare, el pueblo más alejado, así podemos ir viendo toda la costa desde el mar. ¡Impresionante! un paisaje muy recomendable, cinco pueblos construidos en la falda de la montaña que cae al mar de Liguria, con sus casas de diferentes colores y sus callejuelas estrechas y llenas de encanto y sorpresas.

Monterosso al Mare es el pueblo más grande de los cinco y el único que cuenta con una gran playa de arena.



Tras darnos un baño en la playa y perdernos por sus calles, cogemos el tren y nos dirigimos a Vernazza.



Vernaza es un hermoso pueblo marinero con un puerto bonito puerto natural. Tras comer algo, los niños y el padre alquilan un kayak, mientras yo me quedo tranquilamente tomando algo en una terraza del puerto y les veo divertirse a lo lejos.



De nuevo cogemos el tren y nos dirigimos a Corniglia. Se trata del pueblo central de Cinque Terre situado a unos 100 metros sobre el nivel del mar, en plena montaña. Para acceder a él o lo haces andando (subiendo casi 400 escaleras) o si tienes suerte (como nos pasó a nosotros) en el autobús municipal que justo salía cerca de la estación cuando nosotros pasábamos por allí. Coniglia en general, no nos dio mucho más en comparación con el resto de pueblos, aunque sus vistas sí. En su plaza principal nos comemos un helado para coger fuerzas, bajamos por las escaleras y casi agotados y con mucho calor nos montamos en el tren hasta Manarola.

Manarola es el pueblo más antiguo con una especie de piscina natural formada entre las rocas desde donde la gente se tira y ¡cómo no! nuestro hijo también.


  
Tras el chapuzón, cogemos el tren y nos dirigimos ya al último de los pueblos de 5 Terre, Riomaggiore. Cuando llegamos ya estaba anocheciendo pero lo tenían todo iluminado con velas. Nos gustó mucho y nos dejó muy buen sabor de boca como colofón a nuestra tan ansiada visita a Cinque Terre.



El día ya estaba llegando a su fin. Sólo nos quedaba coger el tren hasta La Spezie y allí nuestro coche y dirigirnos al camping a dormir y a descansar después de un ajetreado día.


Día 11: Sarzana: Lerici, Portovenere, Sarzana
El día de hoy es mucho más relajado, nuestro principal objetivo es sol, playa y mar y qué mejor que hacerlo en el Golfo de los Poetas, concretamente en Lerici y Portovenere. Por la mañana, después de desayunar, nos dirigimos en coche hasta Lerici y aquí cogemos un barco que en un agradable paseo nos lleva hasta Portovenere. 



Tras dar una vuelta por su paseo marítimo, nos adentramos en su bello casco histórico hasta la Iglesia de San Pietro. Os recomendamos perderos por sus callejuelas. Después de caminar con un sol radiante, toca una paradita en uno de los muchos sitios que hay para bañarse. Tan a gusto estábamos, que compramos unas pizzas y las comimos allí mismo ¡Ésto es vida!



De vuelta en barco hasta Lerici, otro entrañable lugar, con  sus casas de colores tan típicas de toda esta zona de Italia.



Un paseo por sus calles, sin rumbo fijo, por su puerto y su inmensa playa y ¡cómo no! otro chapuzón.



El día está llegando a su fin, así que regresamos en coche al camping, pero antes nos paramos en Sarzana, la ciudad en la que está situado y ¡cuál fue nuestra sorpresa! Nos encantó, pero ya era tarde y nos tuvimos que conformar con recorrer el casco antiguo a la luz de la luna.




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