La segunda etapa del viaje de 19 días a la Costa Azul y a la Costa de Liguria tiene su campamento base en Rapallo, en el golfo de Tigullio, en plena Costa de Liguria. Comer pasta fresca en la playa de Camogli, visitar el puerto de Génova, darse un baño en las aguas de Santa Margherita o contemplar los yates y la Jet-Set de Portofino, son algunas de las cosas que no puedes perderte.
Día 5: Grimaud - Rapallo
Por la mañana, después de desayunar, recogemos y nos ponemos rumbo a nuestro segundo campamento base: Rapallo, ya en tierras italianas. Nos esperan unas cuantas horas de viaje. Por el camino paramos en un área de servicio a la altura de Mónaco, desde el que tienes unas vistas espectaculares del Principado.
Comemos por el camino y a media tarde llegamos al Camping Miraflores. Nos instalamos y nos vamos a dar un chapuzón a la piscina y a tomar un poco el sol y relajarnos en las hamacas, mientras los niños juegan en el agua (más información del camping). De noche, cenamos en el restaurante del camping y probamos por primera vez la típica focaccia. ¡Deliciosa!.
Por la mañana, después de desayunar, recogemos y nos ponemos rumbo a nuestro segundo campamento base: Rapallo, ya en tierras italianas. Nos esperan unas cuantas horas de viaje. Por el camino paramos en un área de servicio a la altura de Mónaco, desde el que tienes unas vistas espectaculares del Principado.
Comemos por el camino y a media tarde llegamos al Camping Miraflores. Nos instalamos y nos vamos a dar un chapuzón a la piscina y a tomar un poco el sol y relajarnos en las hamacas, mientras los niños juegan en el agua (más información del camping). De noche, cenamos en el restaurante del camping y probamos por primera vez la típica focaccia. ¡Deliciosa!.
Día 6: Rapallo: Camogli
Hoy vamos a pasar el día a Camogli. Así que después de desayunar, cogemos nuestras bicicletas y nos dirigimos a la estación de trenes de Rapallo. En un corto trayecto en tren (unos 10 minutos) llegamos a nuestro destino. Camogli es un típico pueblo que pescadores y marineros caracterizado por sus casas altas y pintadas de vivos colores.
Tras dar una vuelta por sus calles, en el propio paseo marítimo, delante de la playa, descubrimos un pequeño local que vendían pasta fresca y te la preparaban con diferentes salsas para llevar. ¡Increíble! Todo un acierto, si visitáis Camogli no podéis dejar de comer aquí.
Después de la suculenta comida y de unos helados, pasamos el resto del día en la playa. Respecto a las playas italianas de toda esta zona, comentaros que no son de arena como las nuestras, ni grandes, sino más bien pequeñas y de piedrecitas, así que lo mejor para bañarse es llevar unos escarpines pues, en algunas, las piedras te hacen realmente daño en los pies.
Ya de vuelta a Rapallo, cogemos nuestras bicis y vamos a dar una vuelta y conocer este bonito pueblo costero, que cuenta con una gran playa y un paseo marítimo lleno de hoteles, restaurantes, palmeras y flores.
De regreso al camping, los niños quisieron darse un último chapuzón en la piscina.
Hoy vamos a pasar el día a Camogli. Así que después de desayunar, cogemos nuestras bicicletas y nos dirigimos a la estación de trenes de Rapallo. En un corto trayecto en tren (unos 10 minutos) llegamos a nuestro destino. Camogli es un típico pueblo que pescadores y marineros caracterizado por sus casas altas y pintadas de vivos colores.
Tras dar una vuelta por sus calles, en el propio paseo marítimo, delante de la playa, descubrimos un pequeño local que vendían pasta fresca y te la preparaban con diferentes salsas para llevar. ¡Increíble! Todo un acierto, si visitáis Camogli no podéis dejar de comer aquí.
Después de la suculenta comida y de unos helados, pasamos el resto del día en la playa. Respecto a las playas italianas de toda esta zona, comentaros que no son de arena como las nuestras, ni grandes, sino más bien pequeñas y de piedrecitas, así que lo mejor para bañarse es llevar unos escarpines pues, en algunas, las piedras te hacen realmente daño en los pies.
Ya de vuelta a Rapallo, cogemos nuestras bicis y vamos a dar una vuelta y conocer este bonito pueblo costero, que cuenta con una gran playa y un paseo marítimo lleno de hoteles, restaurantes, palmeras y flores.
De regreso al camping, los niños quisieron darse un último chapuzón en la piscina.
Día 7: Rapallo: Génova
El día de hoy lo dedicamos a visitar Génova. Esta vez cogemos el autobús para acercarnos a la estación de trenes de Rapallo. Dependiendo del tren que cojas, el trayecto puede durar entre media hora o una hora. Nosotros paramos en la céntrica estación de Plaza Príncipe, desde la que puedes visitar andando lo más importante de Génova, la capital de Liguria. Te recomendamos que no te pierdas la zona del puerto antiguo, en donde se encuentra el Acuario, la Biosfera (una inmensa bola de vidrio, al lado del Acuario, que contiene en su interior un ecosistema tropical con animales y plantas que no se encuentran en países templados), el Bigo (una estructura blanca inspirada en las grúas del puerto) y el Galeón Neptuno.
Después de comer, nos perdemos por las calles del casco antiguo, su centro histórico, la Plaza Ferrari y sus palacios, la Catedral de San Lorenzo, el mirador de Spianata Castelletto, la calle Garibaldi, la casa natal de Cristóbal Colón, las torres de Puerta Soprana o el Arco della Vittoria.
El día de hoy ha sido un poco más cansado, así que de vuelta en el camping, nos damos un agradable baño en la piscina.
El día de hoy lo dedicamos a visitar Génova. Esta vez cogemos el autobús para acercarnos a la estación de trenes de Rapallo. Dependiendo del tren que cojas, el trayecto puede durar entre media hora o una hora. Nosotros paramos en la céntrica estación de Plaza Príncipe, desde la que puedes visitar andando lo más importante de Génova, la capital de Liguria. Te recomendamos que no te pierdas la zona del puerto antiguo, en donde se encuentra el Acuario, la Biosfera (una inmensa bola de vidrio, al lado del Acuario, que contiene en su interior un ecosistema tropical con animales y plantas que no se encuentran en países templados), el Bigo (una estructura blanca inspirada en las grúas del puerto) y el Galeón Neptuno.
Después de comer, nos perdemos por las calles del casco antiguo, su centro histórico, la Plaza Ferrari y sus palacios, la Catedral de San Lorenzo, el mirador de Spianata Castelletto, la calle Garibaldi, la casa natal de Cristóbal Colón, las torres de Puerta Soprana o el Arco della Vittoria.
El día de hoy ha sido un poco más cansado, así que de vuelta en el camping, nos damos un agradable baño en la piscina.
Día 8: Rapallo: Santa Margherita Ligure - Portofino - Sestri Levante
Después de desayunar, cogemos nuestras bicicletas y nos dirigimos a la estación de trenes de Rapallo, pero esta vez nos vamos a llevar las bicis con nosotros en el tren. Nuestra primera parada es Santa Margherita Ligure.
Santa Margherita es un pueblo típico de esta zona, con sus casas de vivos colores y un bello paseo marítimo. Tras dar una vuelta por sus calles y antes de emprender camino a Portofino, nos paramos en una playa a refrescarnos y a recargar energía con unas deliciosas pizzas. Por esta zona de la costa italiana, gran parte de las playas son privadas, con sus hamacas, sombrillas y vigilantes. Por lo que sino quieres pagar por bañarte y tomar el sol, tendrás que buscar una playa pública, sin tantas comodidades, pero con la misma belleza y temperatura de sus aguas.
Unos 5 kilómetros aproximadamente nos separan de nuestro próximo destino, Portofino. Vamos en bicicleta por una carretera estrecha y con muchas curvas, bordeando toda la costa y con unas vistas impresionantes y unos paisajes únicos. Portofino es una pequeña y exclusiva villa marinera, donde la Jet-Set, las mansiones, las tiendas de lujo y los yates lo son todo. Su calle principal, Vía Roma, desemboca en la Piazzeta y el pequeño puerto de pescadores. Al final de éste, hay una senda que te lleva hasta el castillo de Brown atravesando un frondoso pinar, desde el que tienes unas vistas al mar y al Golfo de Tigullio espectaculares.
De vuelta a Santa Margherita Ligure, paramos a bañarnos en una de las imponentes calas del camino.
Para terminar el fabuloso día de hoy (totalmente imprescindible no perderse si vienes a la Costa de Liguria), paramos a hacer una breve visita a Sestri Levante. Al llevar nuestras bicis, pudimos recorrer en poco tiempo este pueblo de pescadores, que es en realidad una península, con la hermosa Bahía del Silencio en un lado y Bahía de la Fábulas por otro.
De regreso al camping, cenamos en su restaurante una deliciosa comida casera acompañada de un buen vino de la zona.
Después de desayunar, cogemos nuestras bicicletas y nos dirigimos a la estación de trenes de Rapallo, pero esta vez nos vamos a llevar las bicis con nosotros en el tren. Nuestra primera parada es Santa Margherita Ligure.
Santa Margherita es un pueblo típico de esta zona, con sus casas de vivos colores y un bello paseo marítimo. Tras dar una vuelta por sus calles y antes de emprender camino a Portofino, nos paramos en una playa a refrescarnos y a recargar energía con unas deliciosas pizzas. Por esta zona de la costa italiana, gran parte de las playas son privadas, con sus hamacas, sombrillas y vigilantes. Por lo que sino quieres pagar por bañarte y tomar el sol, tendrás que buscar una playa pública, sin tantas comodidades, pero con la misma belleza y temperatura de sus aguas.
Unos 5 kilómetros aproximadamente nos separan de nuestro próximo destino, Portofino. Vamos en bicicleta por una carretera estrecha y con muchas curvas, bordeando toda la costa y con unas vistas impresionantes y unos paisajes únicos. Portofino es una pequeña y exclusiva villa marinera, donde la Jet-Set, las mansiones, las tiendas de lujo y los yates lo son todo. Su calle principal, Vía Roma, desemboca en la Piazzeta y el pequeño puerto de pescadores. Al final de éste, hay una senda que te lleva hasta el castillo de Brown atravesando un frondoso pinar, desde el que tienes unas vistas al mar y al Golfo de Tigullio espectaculares.
De vuelta a Santa Margherita Ligure, paramos a bañarnos en una de las imponentes calas del camino.
Para terminar el fabuloso día de hoy (totalmente imprescindible no perderse si vienes a la Costa de Liguria), paramos a hacer una breve visita a Sestri Levante. Al llevar nuestras bicis, pudimos recorrer en poco tiempo este pueblo de pescadores, que es en realidad una península, con la hermosa Bahía del Silencio en un lado y Bahía de la Fábulas por otro.
De regreso al camping, cenamos en su restaurante una deliciosa comida casera acompañada de un buen vino de la zona.














No hay comentarios:
Publicar un comentario